El efecto vacaciones

Cada año regresamos de las vacaciones con un montón de buenas intenciones, que en la mayoría de los casos se quedan en eso, intenciones.

Regresamos a nuestra rutina habitual, para comprobar al cabo de unos meses que nuestra vida sigue más o menos como siempre y nuestras reflexiones bajo la sombrilla son solo un recuerdo borroso de un verano más.

Eso nos produce una sensación que oscila entre el “otra vez igual” en los casos más suaves, pasando por el “ya te vale” o en el peor de los casos una frustración contenida con un grado de enfado con uno mismo que vendría a ser un  “nunca haces lo que te propones”

Nuestra sociedad actual transcurre en períodos cíclicos repetitivos, algo así como el día de la marmota pero de año en año. Así que el verano próximo puedes volver a empezar, a ver si hay más suerte y tras el año nuevo consigas tachar alguna de esas “intenciones” de tu lista.

Aunque si no quieres esperar tanto, sigue leyendo. Quizás mi experiencia como coach pueda ayudarte.

Cuando estamos de vacaciones, el tipo de propuestas que nos planteamos son muy distintas a las que nos hacemos durante los meses en los que nuestra jornada laboral ocupa la mayor parte de nuestro tiempo. Estas últimas suelen estar relacionadas con mejorar nuestra calidad de vida, pues es entonces cuando tomamos consciencia de nuestros niveles de estrés o del poco tiempo que  nos dedicamos a nosotros mismos, a la familia o a los amigos.  Son generalmente de tipo organizativo o de tipo válvula de escape. Reducir citas en la agenda, no trabajar hasta tan tarde, buscar tiempo para hacer esto o aquello, planear una mini escapada o incluso un cambio de trabajo. Son casi una huida hacia adelante de una situación “mejorable” y casi siempre están enfocadas en acciones hacia el exterior.

Por el contrario, cuando estamos de vacaciones, ya estamos disfrutando de esos momentos soñados. Tenemos el tiempo disponible para hacer aquello que queremos; en nuestra agenda solo hay citas con familia, amigos o para realizar algunos de nuestros hobbies. Es justamente en ese estado de bienestar temporal, cuando ocurre algo inesperado y a lo que estamos poco acostumbrados. Cuando todo en nuestro exterior está aparentemente en calma, nuestras inquietudes se enfocan hacia nuestro interior. Es entonces cuando reflexionamos acerca del sentido de nuestra vida,  nos replantemos  nuestras relaciones, intentamos recordar quiénes somos, qué queremos realmente de la vida o cuántas de esas cosas que queríamos se han quedado en el camino. Se produce una inquietud interior que genera una serie de reflexiones con el objetivo de hallar esas respuestas.

Nos vamos a dormir con esa sensación extraña y al despertar , durante el desayuno o  estando de nuevo bajo la sombrilla, empiezan a surgir una serie de intenciones. Esas intenciones tienen que ver con el ser, no con el tener o el hacer. Son tan valiosas que pueden transformar tu vida, en caso que no permitas que caigan en el olvido.

Para que eso no ocurra, te recomiendo que sigas estos pasos:

  1. Siéntelo: Conecta con las emociones que estaban presentes en ese momento, intenta recordar qué sentías y cómo te sentías.
  2. Toma nota: Está demostrado, que al escribirlo aumentamos las posibilidades de conseguirlo. Así que anota al menos tres de las intenciones.
  3. Imagina: Cierra los ojos e imagina como será tu vida cuando las hayas llevado a cabo, imagínate paseando por la calle con una sonrisa en los labios sabiendo que lo has conseguido.
  4. Crea una pauta: Establece una secuencia de pequeñas acciones sostenibles en el tiempo, que te permitan recorrer el camino de forma realista y cómoda. Sin prisa pero sin pausa, a tu ritmo.
  5. Celebra tus avances: Ten en cuenta cada pequeño paso que das. Repasa el recorrido y reconoce tus avances, celebra cada pequeño éxito y compártelo! Si en algún momento observas que te has estancado, haz los reajustes necesarios y continúa.

Cuando hayan pasado unos meses comprobarás que esas intenciones siguen presentes en tu vida, forman parte de ti y son una de las herramientas más valiosas que tienes para llegar a ser quien realmente eres!