Esfuérzate, no te fuerces

Permite que la vida ocurra…

Últimamente me oigo a mi misma repitiendo esta frase en mi mente, en muchas ocasiones. Es como si una parte de mi susurrara suavemente, “Pilu, déjate fluir con la vida”.

No fuerces, no condiciones tu vida, no obligues que las cosas vayan en una dirección determinada. Simplemente permite que cada cosa coja su ritmo, su dinámica, su lugar.

Durante los 30 día en los que llevé a cabo el reto de Yoga, cada día debía esforzarme en mi práctica para avanzar, hasta que llegas a un punto en que, aunque te esfuerces, no avanzas. Ese punto es distinto cada día y es importante aprender a reconocerlo. En ese punto te estás forzando y lo más probable es que si continuas haciéndolo, te desgastes o te lesiones. Una de las frases que más me gustaba escuchar en ese momento era… “esfuérzate, sin forzarte” es decir haz aquello que necesites hacer y cuando veas que has llegado a un punto en el que estás forzando, suelta!

Si estás forzando la situación, si estás forzando una relación, si estás forzando tu vida o estás forzando que algo ocurra. Simplemente suelta!

Esta mañana mi profesor de canto me decía, no fuerces la voz, permite que ella se coloque donde tenga que estar, deja que fluya!

De nuevo aparece el mismo concepto en mi vida, y en ese justo instante he comprendido cuantas veces he estado forzando una situación sin ser consciente de ello.

Cuando aplicamos esto a nuestro día a día es realmente muy potente. Nos permite estar en el “ser” y no en el “hacer”. Eso no implica que no hagamos aquellas cosas que necesitamos hacer para avanzar, siempre que seamos conscientes desde qué parte de nosotros mismos las hacemos. Cuando te esfuerzas por algo que está alineado a tu “ser”, a mayor esfuerzo mayor satisfacción personal sentirás. Cuando estés forzando, a más fuerces, mayor desgaste.

Escúchate, obsérvate y siente si estás forzando. Eso te permitirá ajustar y soltar aquellas partes de tu vida que ya no te encajen, antes de que pesen demasiado para sostenerlas.

Salir de ese espacio, es una liberación absoluta, además de una sensación de flujo de empatía con tu propia vida, de alineación con tus valores más esenciales, con quien eres realmente y con aquello que has elegido para ti.

Os invito a que probéis a soltar, a permitir que la vida fluya y a disfrutar de todo aquello que sí encaja en vuestra vida.